Alimentando La Adicción: Las Causas De La Adicción A La Comida

En este artículo te platico a qué se considera adicción a la comida, cuáles son las causas y síntomas, y cómo se puede tratar esta condición

La adicción a la comida es un problema cada vez más frecuente en la sociedad actual.

Aunque no se considera una enfermedad en sí misma y es debatible si puede considerarse como una adicción verdadera, esta afección a no poder dejar de comer tiene síntomas y consecuencias graves que pueden afectar la calidad de vida de quienes la padecen.

A menudo, las personas que sufren de adicción a la comida no son conscientes de su problema y pueden llegar a sentir vergüenza y culpa por su falta de control.

En este artículo, te platico a qué se considera adicción a la comida, cuáles son las causas y síntomas más comunes, y cómo se puede tratar esta condición.

También discutiremos si es justo culpar a la comida, a nuestra mente, genética o entorno por esta afección.

Si eres alguien que lucha con la adicción a la comida, no estás solo y hay ayuda disponible.

Diferencias Con Otras Adicciones

La mayoría de definiciones se refieren a ésta como una condición en donde la persona está atrapada en un comportamiento de búsqueda de recompensa, a pesar de las consecuencias negativas en su salud1 2.

La clave aquí es el concepto de “consecuencias negativas” o daño a la salud. Porque sería complicado catalogar algo como “adicción” si no es dañino para la salud.

Por ejemplo, un verdadero alcohólico está físicamente adicto al etanol, y si se le quita, experimentará delirium tremens, que es un síndrome de abstinencia grave y potencialmente mortal que puede ocurrir en personas que han estado consumiendo grandes cantidades de alcohol durante mucho tiempo y dejan de hacerlo abruptamente.

Los síntomas incluyen confusión, temblores, alucinaciones y otros problemas graves de salud. De hecho, es una emergencia médica y requiere atención inmediata.

Como los síntomas de abstinencia se alivian con el consumo de la sustancia, esto impulsa el ciclo de adicción.

Con esto en mente… ¿en verdad puedes considerarte adicto a la comida si comes en exceso en la mayoría de tus comidas o si tienes episodios ocasionales de comer en exceso de manera descontrolada?

No necesariamente…

Prácticamente todos experimentamos períodos de comer en exceso y sin control.

comiendo espaguetti

Solo cuando los impulsos y el comportamiento compulsivo en torno a la comida se vuelven graves, frecuentes y crónicos, una persona puede ser diagnosticada con un trastorno alimentario o adicción a la comida3 4 5.

Aunque el trastorno por atracones de comida y la adicción a la misma comparten varias similitudes importantes, esta última, que se asemeja más a un trastorno por uso de sustancias, es más grave que el primero, ya que causa aún más interrupción en la vida.

A Qué Se Le Considera Adicción A La Comida

La adicción a la comida significa tener antojos emocionales, persistentes e incontrolables de comer, incluso cuando no tienes hambre físicamente.

Aunque, la comunidad científica aún debate si el concepto de adicción a la comida es válido, algunos argumentan que es similar a la adicción a sustancias, como el tabaco, mientras que otros lo comparan con las adicciones no relacionadas al consumo de sustancias, como el juego de azar6 7.

Los críticos de este concepto señalan que la comida es una sustancia natural necesaria para el cuerpo, lo que la hace fundamentalmente diferente a las drogas adictivas8.

Además, en un intento por determinar si la adicción a la comida es el término correcto, algunos científicos han examinado el cerebro y encontraron que:

  • se enumera a la liberación de dopamina como una similitud entre las personas con adicción a la comida y el trastorno por uso de tabaco9
  • las personas con adicción a la comida tienen funciones alteradas del circuito de recompensa del cerebro10.
  • los alimentos altamente procesados son mejores para desencadenar los sistemas neuronales relacionados con la recompensa que los alimentos menos procesados11.
  • comer desencadena una liberación de opioides cerebrales incluso sin el placer subjetivo que se suele vincular con la comida12.
  • las personas con obesidad pueden tener vías relacionadas a la dopamina deterioradas, asociadas con la sensibilidad, el condicionamiento y el control de la recompensa13.

Incluso hay evidencia de personas que se identifican como adictas a la comida y experimentan una gran angustia al no poder controlar su ingesta de ciertos alimentos14 15.

Entonces, oficialmente, no existe tal categoría como “adicción a la comida”, pero sí existen pruebas de que podrían haber personas que sí sufren por esta afección, o al menos sienten estar atrapadas en este problema.

¿Qué Tan Común Es La Adicción A La Comida?

Según la estadística, entre un 2% y un 11% de las personas en los países occidentales experimentan algún tipo de adicción a la comida16.

Por ejemplo, un estudio del 2021 con 196,211 personas encontró que hasta un 20% de los participantes se vieron afectados por la adicción a la comida, y que factores como ser mujer, mayor de 35 años y tener un alto índice de masa corporal (IMC) se correlacionan con un mayor riesgo de padecerla17.

Otra revisión del 2021 con 272 estudios confirmó la misma tasa de prevalencia del 20%, pero notó que la tasa era más alta en personas con un diagnóstico clínico de atracones (comer de forma exagerada en una sola comida, sin control)18.

Investigaciones del 2014 sugieren que el 40% de las personas que buscan cirugía bariátrica, también conocida como cirugía de pérdida de peso, experimentan adicción a la comida19.

Una investigación del 2011 encontró que el 29% de los niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad se identificaron a sí mismos como adictos a la comida después de haber sido presentados con una definición de adicción20.

Por último, según los criterios de la Escala de Adicción a la Comida de Yale (YFAS), se ha identificado posible adicción a la comida en los siguientes casos21:

  • 5-10% de personas en la población general
  • 15-25% de personas con obesidad
  • 30-50% de personas con obesidad grave o trastorno por atracón

La mayoría de las personas con obesidad no cumplen los criterios YFAS para la adicción a la comida, pero las personas con obesidad cumplen los criterios con más frecuencia que las personas sin obesidad.

Esto significa que la obesidad no se puede equiparar con la «adicción a la comida», pero hay cierta superposición.

Este tema es un área abierta de investigación que continúa en curso, con nuevas evidencias y está creciendo rápidamente.

Síntomas De La Adicción A La Comida

Aunque la adicción a la comida no está incluida en el DSM, el manual de referencia de psiquiatría2, algunos investigadores han adaptado los criterios del DSM para diagnosticar la adicción a las drogas y los han aplicado a la evaluación de la adicción a la comida22.

El resultado es una herramienta llamada Escala de Adicción a la Comida de Yale (YFAS por sus siglas en inglés), que consiste en una encuesta de 25 preguntas centradas en las siete características de la adicción, como se muestra en esta imagen:

Escala de Yale sobre la adicción a la comida

Aquellas personas que experimentan tres de las siete características y tienen una alteración o malestar clínicamente significativos como resultado de su comportamiento alimentario son clasificadas por la YFAS como «adictas a la comida».

Estas características incluyen:

  1. el aumento de la tolerancia con el tiempo (cada vez se necesita más)
  2. síntomas de abstinencia (si no se consume se presenta malestar físico)
  3. uso excesivo no intencionado
  4. intentos de reducir el consumo sin éxito
  5. la dedicación de mucho tiempo a conseguir o recuperarse del uso de comida (el seguir con esta práctica te toma más tiempo que antes, por ejemplo: ir a comprar la comida, comerla todo el día y después dormir por horas)
  6. la pérdida de actividades importantes debido al comportamiento adictivo (dejas de ir a eventos importantes ya que prefieres consumir tu adicción)
  7. la continuación del uso a pesar de conocer las consecuencias negativas en la salud.

Por ejemplo, una persona con adicción a la comida puede pasar todo el día comiendo después de comprar alimentos y luego perderse actividades sociales importantes.

Además, pueden sentir dolor físico o tener problemas de salud debido a su consumo excesivo de comida, pero aún así continuar comiendo sin tener hambre.

Ahora que ya sabemos que esta es una afección que afecta a muchas personas, ¿a quién debemos culpar por esto?

¿Debemos Culpar A La Comida?

Mike de Vitalítica

¿Sabías que desde los años 70, la mayoría de la población ha aumentado su consumo calórico promedio considerablemente?

Junto con una explosión de restaurantes de comida rápida y alimentos envasados, también estamos consumiendo más bebidas gaseosas y otras bebidas azucaradas.

Esto es suficiente para explicar la pandemia de obesidad en la que estamos en nuestros tiempos23.

Pero, ¿qué ha causado este aumento en la ingesta de calorías?

Algunos investigadores han sugerido que la adicción a la comida puede ser un factor importante.

De hecho, hay quienes argumentan que ciertos alimentos, como el azúcar, pueden ser adictivos24.

Por ejemplo, este artículo de 201325 decía que, en ratas, las galletas Oreo son igual de adictivas que la cocaína ya que activan las mismas vías de drogas fuertes.

areas del cerebro que se activan con el azúcar y la coca

Este tipo de artículos e información suele ser utilizados para probar que ciertos alimentos son adictivos.

Pero, la realidad es que el hecho que dos sustancias compartan la misma vía de recompensa, no significa que sean idénticas en todo sentido26.

Además, no olvidemos que estas son las mismas áreas del cerebro que se activan durante el sexo, el ejercicio, e incluso al cargar a tu sobrinito bebé…

nueva mamá bebé

Por otro lado, los alimentos menos calóricos y aquellos que no combinan grasas y carbohidratos simples son menos comunes como desencadenantes de dopamina27.

Dicho esto, sí hay algo de cierto en el hecho de que los alimentos pueden incentivar ciertos comportamientos más adictivos.

Por ejemplo, según la ciencia, una combinación de carbohidratos refinados y grasas (como bocadillos azucarados y postres) hace que los alimentos sean más apetecibles28 29.

Por eso, no es de sorprender que los alimentos modernos ultraprocesados suelen tener mayores concentraciones de estos dos nutrientes27.

Además, se ha demostrado que los alimentos que combinan grasas y carbohidratos nos proporcionan una dopamina «supra-aditiva» que nos hace querer más y más30.

Esto significa que, desde una perspectiva de biología evolutiva, tiene sentido que estemos dispuestos a pagar más por estos alimentos, ya que nos permiten obtener mucha energía rápidamente.

Y, por cierto, estos patrones de consumo se ven en la mayoría de países.

Por ejemplo, los países que obtienen más energía de la combinación de grasas y carbohidratos son más propensos a tener problemas de obesidad31.

consumo de carbohidratos y grasas y obesidad mundial

También se ha identificado que las combinaciones de carbohidratos y sodio, así como de grasas y sodio, también son categorías importantes de alimentos hiperpalatables32.

En otro estudio, y de forma irónica, solo el 5% de las personas encuestadas informaron que los alimentos que contienen principalmente azúcar eran adictivos. En cambio, los alimentos salados y ricos en grasas encabezaron la lista26.

Es decir, que la comida puede aportar un poco a la sensación de adicción, pero no se puede hacer una comparación idéntica con la estimulación que provoca una verdadera droga.

¿Debemos Culpar A Nuestra Mente?

Los rasgos psicológicos influyen en el riesgo de adicción a las drogas33.

En el caso de la adicción a la comida, estos mismos rasgos psicológicos se presentan en personas con puntajes más altos de «adicción a los alimentos» en la Escala de Comportamiento Adictivo de Alimentación (AEBS por sus siglas en inglés)7, y están relacionados con un mayor riesgo de aumento de peso con el tiempo34.

Incluso el estrés psicológico, como el trastorno de estrés postraumático, se correlaciona con un mayor riesgo de «adicción a los alimentos»35.

Varias formas de estrés pueden desencadenar la adicción a la comida. Los atracones + la restricción alimentaria + el estrés son una combinación ganadora para la adicción a la comida.

La comida causa la liberación de dopamina, el «químico motivador», en el cerebro, el mismo sistema que se estimula con las drogas36 37 38.

Las personas con atracones pueden obtener más placer de los alimentos (al principio)39 40 y pueden tener una respuesta de dopamina más grande a los alimentos altamente procesados, más motivación para buscar esa respuesta nuevamente y antojos más fuertes41.

Y con el tiempo, obtienen menos placer de la comida. Cuando se come en exceso alimentos altamente procesados con frecuencia, los receptores de dopamina se vuelven menos sensibles a estos alimentos42.

Esto significa que se necesita una mayor cantidad de comida para lograr el mismo efecto placentero43 44 45.

Mientras que los comportamientos sanos; como escuchar música, tener relaciones sexuales y comer alimentos saludables; también provocan la liberación de dopamina y sobreestimular este sistema puede llevar a la adicción46, es mucho más difícil lograrlo.

Algunas personas son más susceptibles a estos comportamientos que otras, y aquellos que son más vulnerables tienen comportamientos alimentarios que comparten características importantes con la adicción a las drogas22, incluso si la analogía no es perfecta.

Las personas con atracones compulsivos pueden tener problemas de control de impulsos, posiblemente porque el centro de planificación y estrategia del cerebro (la corteza prefrontal) está deteriorado.

Esto puede ser una característica de todas las adicciones47 48.

Así que, ¿debemos culpar a nuestra mente?

La respuesta es que no hay una respuesta sencilla, pero es importante considerar la influencia de factores psicológicos en nuestros comportamientos alimentarios y trabajar en estrategias para controlarlos.

Siguiente sospechosa: nuestra genética.

¿Debemos Culpar A Nuestra Genética?

¿Alguna vez te has preguntado por qué no puedes resistirte a ese dulce o esa comida chatarra?

Bueno, parece que la genética tiene mucho que ver con eso49 50.

Aunque no hay evidencia directa sobre la base genética de la «adicción a la comida», los trastornos alimentarios en general tienden a tener un componente genético importante51.

Esto incluye el trastorno por atracón de comida52, que está fuertemente correlacionado con la adicción a la comida53 54.

Y es que, en tiempos evolutivos, la energía era difícil de conseguir, por lo que los alimentos densos en energía que rápidamente llenaban nuestros tanques de grasa y carbohidratos eran raros y altamente valorados.

Por eso, estos alimentos provocan una descarga doble de dopamina que nos hace sentir muy muy muy bien.

niña azucar

Además, la atracción por estos alimentos reconfortantes está conectada con nuestra capacidad para reproducirnos y alimentar a nuestra descendencia.

Es por eso que están tan arraigados en nuestra biología.

Nuestro cerebro consciente intenta restringir su consumo, pero nuestras mentes subconscientes nos dicen que comamos todo lo que podamos ahora mismo.

La tensión entre estos dos procesos es casi imposible de resistir, pero no es una falla de nuestra fuerza de voluntad, sino nuestra biología trabajando para asegurarnos la supervivencia.

Nuestra genética tiene un papel importante en nuestra relación con la comida. Debemos reconocer que esto es una parte natural de nuestra biología y encontrar formas saludables de manejarlo.

¿Debemos Culpar A Nuestro Entorno?

En cierta medida, sí…

Nuestros cuerpos evolucionaron para comer todo lo que pudiéramos en un mundo donde la escasez era común y el exceso de alimentos no era tan recurrente55 56 57.

Sin embargo, ahora vivimos en un mundo donde la comida es abundante y cada vez más deliciosa y rica en calorías.

Y no solo eso, sino que en nuestros tiempos, los alimentos son prácticamente “diseñados” para estimular nuestros sistemas cerebrales de recompensa.

De hecho, antes de que un producto sea introducido en el mercado, los científicos de alimentos invierten mucho tiempo y dinero en encontrar el «punto de felicidad» o la fórmula que la mayoría de las personas encuentran más placentera58.

Esto se logra mediante el uso de ingredientes como grasas, sal, azúcares y saborizantes artificiales para lograr el sabor óptimo.

No es de extrañar entonces que muchas personas sientan que son “adictos a la comida”.

Mike de Vitalítica

Curiosamente, el punto de felicidad ha cambiado a medida que nos hemos acostumbrado a alimentos procesados cada vez más intensos.

Este cambio en nuestro entorno alimentario ha hecho que sea difícil resistirse a comer en exceso59.

Aunque, vale la pena señalar que, en comparación con drogas altamente adictivas, los alimentos no estimulan tanto estos sistemas, y esto es parte de la razón por la cual el concepto de adicción a la comida es controversial60.

Es útil comprender cómo nuestro entorno alimentario puede influir en nuestras decisiones y cómo podemos tomar medidas para hacer elecciones más saludables.

No Es Culpa De Nadie

La adicción a la comida no es causada por un solo factor.

No podemos culpar solo a una causa, ya que otros factores como el estrés, la soledad, el entorno, la genética y las personas que nos rodean también juegan un papel importante.

En otras palabras, como con la mayoría de los problemas de salud, la adicción a la comida surge de una mezcla de factores biológicos, psicológicos y sociales.

Hay muchas otras cosas que activan nuestro sistema de recompensa de dopamina para hacernos sentir bien y querer más, como:

  • recibir un abrazo
  • obtener un «like» en Facebook o Instagram
  • recibir la sonrisa de alguien atractiva(o)
  • tener sexo
  • sostener a un bebé
  • acariciar a tu perro
  • recibir un aumento de sueldo
  • ayudar a una anciana a cruzar la calle

Si la comida es adictiva porque estimula nuestro sistema de recompensa de dopamina, ¿deberíamos clasificar entonces todo lo que nos hace sentir bien y querer más como “adictivo”?

Mike de Vitalítica

Esto sería un error, porque nuestras vías de dopamina nos ayudan a hacer las cosas necesarias para sobrevivir.

De hecho, algunos estudios sugieren que nuestros sistemas cerebrales que impulsan la adicción a las drogas también nos motivan a buscar recompensas naturales como el sexo y la comida60.

Si no tuviéramos una respuesta de dopamina a la comida, no la buscaríamos, nos olvidaríamos de comer y moriríamos de hambre.

Entonces, tal vez sea más útil preguntarse:

  • ¿qué hay en algunos alimentos que nos lleva a comer más de lo que es bueno para nosotros?
  • ¿cómo podemos controlar nuestros instintos para comer en exceso alimentos adictivos?
  • ¿cómo puedo cambiar lo que como para reducir mi riesgo de comportamiento adictivo con la comida?

Aunque es posible que veas el término ‘adicción a la comida’ utilizado en las redes sociales, no se utiliza ampliamente ni se acepta en la literatura de investigación61.

Es discutible si podemos ser adictos a los carbohidratos, grasas, proteínas o cualquier otra cosa que necesitemos para sobrevivir.

Es importante considerar el contexto al determinar si un alimento es más o menos óptimo para nuestros objetivos actuales.

El problema de pensar en la comida como «adictiva» es que nos hace sentirnos impotentes, desesperanzados.

Una vez que nos definimos como alguien adicto a la comida, nos vemos a nosotros mismos como víctimas sin control sobre nuestro propio destino.

Mike de Vitalítica

Con esta mentalidad, empezamos a ver toda la comida como «mala» en lugar de elegir alimentos más óptimos que nos empoderen.

En lugar de sentirnos agradecidos por tenerla, disfrutarla y celebrarla por nutrirnos, empezamos a temerla. Toda la comida se convierte en nuestro enemigo.

Si “medicalizamos” nuestra ingesta excesiva de alimentos por placer, es menos probable que asumamos la responsabilidad de nuestras decisiones.

Ya sea que creas o no en la adicción a la comida, es razonable decir que algunos alimentos causan «comportamiento similar a la adicción».

Por lo tanto, en lugar de centrarnos en la idea de la adicción a la comida, podemos centrarnos en cómo ciertos alimentos nos hacen sentir y cómo respondemos a ellos.

Por ejemplo, en lugar de demonizar ciertos alimentos como «malos» o «adictivos», podemos tratar de entender cómo afectan a nuestro cuerpo y nuestra mente, y trabajar para encontrar un equilibrio que nos permita disfrutar de la comida de manera saludable y satisfactoria.

En lugar de decirte a ti mismo «Soy adicto a la comida», podría ser más beneficioso decir:

  • «Muestro comportamientos similares a los de la adicción a los alimentos procesados».
  • «Estoy biológicamente programado para comer en exceso alimentos con alta densidad calórica».
  • «Me siento atraído por ciertos alimentos porque probablemente no estoy recibiendo suficientes macronutrientes y micronutrientes que mi cuerpo necesita para funcionar. ¿Qué nutrientes me faltan?».

También podemos trabajar para abordar otros factores que pueden contribuir a nuestros hábitos alimenticios, como el estrés, la soledad o la falta de sueño.

Al abordar estos problemas subyacentes, podemos fortalecer nuestra capacidad para tomar decisiones informadas sobre la comida y mejorar nuestra relación con ella.

En lugar de sentirte como una víctima llena de culpa por tu falta de fuerza de voluntad debido a tu «adicción alimentaria», puedes utilizar esta información para cambiar tu forma de pensar y empoderarte para evitar esos alimentos ultraprocesados y priorizar los que le dan a tu cuerpo lo que necesita.

Cómo Tratarla

Para tratar la alimentación adictiva, es importante abordar varios factores, incluyendo:

  • la disponibilidad y el entorno de los alimentos
  • emociones (los alimentos no ayudan a aplacar tus emociones)
  • medicamentos
  • abstinencia a aquellos alimentos que te estimulan a comer de más
  • el significado de los alimentos (los alimentos son más que energía, mandan información a tus células, por lo que son sumamente importantes para tu salud)
  • la dieta
  • etc.

Aunque la adicción a la comida no es un concepto médico ampliamente reconocido, existen tratamientos específicos para tratarla y también para las condiciones que se superponen con ella.

No obstante, la evidencia que respalda estos tratamientos es limitada62.

A pesar de esto, existen diversas opciones para tratar la adicción a la comida.

Una de ellas es la psicoterapia, como la terapia cognitivo-conductual (TCC), que se utiliza para tratar los desordenes de alimentación, incluyendo el comportamiento alimentario adictivo y la afección relacionada a los atracones de comida63.

Aunque la TCC es efectiva para tratar condiciones psicológicas como la depresión64, no hay mucha evidencia sobre su utilidad para tratar la adicción a la comida.

cómo curar la depresión y ansiedad

Los programas basados en la abstinencia son otra opción.

Los programas de 12 pasos se encuentran en esta categoría y aunque inicialmente se desarrollaron para tratar el alcoholismo (y lo hacen de forma efectiva65), se han adaptado a otros tipos de adicción, incluyendo la adicción a la comida.

Y obviamente, aquí la abstinencia sería solo de aquellos alimentos diseñados para estimular más tus centros de recompensa, como todos esos alimentos chatarra que combinan grasa, carbohidratos simples y saborizantes.

Otro tipo de abstinencia también pude ser el ayuno intermitente.

Hacer cambios en la dieta suele ser bastante efectivo también.

Menciono esto porque se ha encontrado que las dietas para perder peso, incluyendo aquellas basadas en la restricción de calorías y carbohidratos, reducen los antojos de comida66.

Mike de Vitalítica

Existen tratamientos más extremos y que solo deben ser considerados por personas que no han visto progreso con otros métodos.

Por ejemplo, los programas de tratamiento residencial, donde las personas permanecen en un entorno controlado en un centro de tratamiento durante un período de tiempo, similar a los tratamientos para el trastorno por consumo de sustancias.

La medicación es otra opción de tratamiento. Existen algunos fármacos que reducen las medidas de adicción a la comida y/o el deseo de comer, pero estos tienen que ser prescritos por tu médico de confianza.

Si estás lidiando con la adicción a la comida, no dudes en pedir ayuda.

Habla con un ser querido de confianza para obtener apoyo moral y consulta a un nutriólogo, tu médico de familia o a un psicoterapeuta con licencia para obtener ayuda profesional.

Conclusión

La adicción a la comida es un tema complejo que involucra múltiples factores, incluyendo la genética, el entorno, los hábitos alimenticios y la psicología.

Es importante reconocer los síntomas de la adicción a la comida y buscar ayuda profesional si es necesario.

Si bien puede ser difícil evitar la adicción a la comida en un mundo donde la comida es omnipresente y desarrollada (casi en laboratorio) para ser deliciosa, hay estrategias que pueden ayudar a tratarla, incluyendo la terapia cognitivo-conductual y los programas de abstinencia.

También es de suma importancia que no te veas a ti mism@ como víctima; mejor analiza qué es lo que te provoca este comportamiento muy parecido a una adicción, así podrás identificar cuáles son los “gatillos” que te provocan estas sensaciones.

Es importante recordar que la adicción a la comida no es una cuestión de culpa o falta de voluntad, sino una condición que debe ser abordada con compasión y entendimiento.

Al tomar medidas para abordar la adicción a la comida, podemos mejorar nuestra salud y bienestar en general.

En un mundo donde la comida es una necesidad básica para nuestra supervivencia, la adicción a ella se convierte en una lucha constante para muchos de nosotros.

Pero recordemos que, al igual que cualquier otra adicción, la adicción a la comida NO nos define como personas y no es algo que debamos enfrentar solos.

Pedir ayuda no te hace débil, sino todo lo contrario: significa que estás tomando medidas para cuidar de ti mismo.



Actúa Hoy, Conquista El Mañana

-Mike.

Referencias

 

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